Las Rozas se despide del playoff golpeado en los momentos críticos por un gran Trival Valderas (3-1)
Las Rozas dijo adiós al playoff en La Canaleja, donde el Trival Valderas impuso la ley de un subcampeón de Liga lanzado, dueño de los tiempos del partido y capaz de golpear en los momentos críticos. El grupo de Raúl Montero puso a los roceños a remar contracorriente con el gol de Adri a los 16 minutos, aplacó su crecida tras el golazo de Kevin de la Llave con el 2-1 de Buta, y dictó la sentencia definitiva con el 3-1 de Gabri Salazar, en plena carga final de los azulones en el añadido.
Tres golpes certeros, propios de un equipo probablemente en su cumbre de rendimiento, ya con 20 partidos sin conocer la derrota. Las Rozas no jugó mal, fue fiel a su estilo e inasequible al desaliento, pero no encontró la inspiración necesaria ante un Trival que transmitió las mejores sensaciones que se pueden tener en un playoff: sin concesiones, sabiendo sufrir cuando tocaba, y siendo capaz de golpear con y sin control del partido. Su segundo gol, avanzada la segunda mitad, fue determinante.

A remolque desde el inicio
El Trival no especuló con su ventaja de pasar en caso de empate tras prórroga, y salió a exprimir la que le otorgaba La Canaleja, con un lleno absoluto de 1.200 espectadores. Equipo y público se fundieron en el arreón inicial, como manda el manual de los playoff, y el partido se fue muy pronto hacia el área de Álex Herrero. A los cuatro minutos, Sergio Peredo chutó al palo y a Jaime Turégano le anularon el gol que marcó tras el rechace; a los siete, Iker Navarro culminó con un centro chut una incursión muy peligrosa por la derecha, y casi de seguido, Herrero le negó el gol a Derrick, en un cabezazo franco picado abajo del centrocampista ghanés. Fueron diez minutos de arreón local, en los que Las Rozas no encontró el balón, e instintivamente no le quedó más remedio que capear la salida fulgurante de su rival, pese a la propuesta ofensiva de David Muñoz, con Álvaro Portero arriba, y el apoyo de Juanito, Jorge y Camacho por detrás.
Cómodo en su papel dominante, gracias al punto de efervescencia que le dio su mayor anticipación a las jugadas, el Trival empujó con el potencial de su centro del campo, con Barry, Derrick y Reguera trabajando a toda máquina, en la recuperación de balones, y sumó a ello tanto la presión de sus puntas, Buta y Peredo, como la proyección en ataque de sus teóricos defensas. Uno de ellos, Adri, descerrajó el partido con un disparo lejano que tocó en un defensor roceño y salió envenenado a portería, para convertirse en el 1-0. El gol fue tan infortunado para Las Rozas como justo con el despliegue del Trival, que a partir de ahí empezó a jugar a favor de obra.
Encajada la sacudida, Las Rozas fue recuperando sitio y pasó a dominar territorialmente, a partir del juego de David Rodríguez, orientado a alimentar las bandas, con Camacho en la izquierda y Jorge en la derecha. Mas era por ahí donde el Trival le esperaba, con las ayudas de los centrales de los flancos a Iker Navarro y Turégano. Tras la pausa de hidratación, el nuevo guión terminó de establecerse, pero Las Rozas no encontró la electricidad necesaria en sus acciones, mientras el calor de la mañana bajaba el suflé del partido, camino del descanso.

Gol de Kevin
El paso por los vestuarios no derivó en cambios, y Las Rozas fue poniendo cercó a la portería de Lombo fiel a su plan inicial, fiado también a los indicios que ofreció el partido de ida, donde el desgaste pareció pasar más factura al Trival. Pero el gol del empate llegó antes de saber la incidencia real de ese factor en la vuelta, fruto de otra acción de precisión cirujana gestada en las botas de Jorge. El canterano puso un centro excelso desde la derecha, con la rosca ideal para quien viniera de cara, y ése fue Kevin de la Llave, cuyo cabezazo a palo cambiado fue imposible para Lombo. Un golazo del central reconvertido en atacante, justo premio a su enorme despliegue en los playoffs, y un ejemplo más de las capacidades del joven canterano.
El Trival acusó el golpe del 1-1, y el partido entró en una fase propicia para que Las Rozas le hincara el diente a la eliminatoria, pero sus dosis de inspiración quedaron ahí. A su dominio territorial le faltó mordiente, y su obligación de ir a por el partido fue abriéndole brechas a sus espaldas. Mediado el segundo tiempo, con el partido en el alambre, Reguera robó un balón en tres cuartos y encontró a Buta, que maniobró para chutar a la media vuelta y colocar el 2-1 en el ángulo bajo del poste derecho de Herrero.
El gol, todavía con más de veinte minutos por delante, obligó a David Muñoz a tirar del as que se había guardado para ganar la partida: Nacho Rodríguez. Con el extremo en la izquierda, y la posterior entrada de Borja Pascual, Las Rozas dispuso de todo su arsenal, incluido Kevin en las funciones de segundo delantero, buscando los espacios que generasen los movimientos de Álvaro Portero, quien tuvo la única ocasión para empatar entre el entramado del Trival, con un cabezazo a las manos de Lombo casi en el área chica, al que el ariete no pudo dar fuerza, al encontrarse el balón encima.
La acción fue el canto del cisne de Las Rozas, que de inmediato encajó la sentencia, gracias a la frescura de David Ruiz y Gabri, los dos únicos cambios de Raúl Montero, dos delanteros para mantener la amenaza. Tras unos escarceos al contragolpe, ambos se encontraron justo antes de la última carga de Las Rozas, ya en el minuto 97, y Gabri llevó el delirio a La Canaleja con el 3-1, que cita a la escuadra tricolor con La Nucía en la final nacional por el ascenso a Segunda RFEF. Un sueño que queda aplazado para Las Rozas, de momento incapaz de descifrar el camino de vuelta hacia la categoría que busca con denuedo, llamando a la puerta desde la temporada 2020-2021.
Este curso el equipo se ha dejado los nudillos tratando de abrirla, pero tampoco pudo ser. David Muñoz, resignado a esa suerte, lo admitió así en La Canaleja: “Todos estamos muy tocados, no puede ser de otra manera, pero ojalá miremos rápido en perspectiva y nos demos cuenta de las cosas que hemos podido conseguir este año. Hemos sido un equipo muy reconocible”.
TRIVAL VALDERAS: Lombo; Iker Navarro, Adri, Pascu, Ivi, Jaime Turégano; Barry, Reguera, Derrick; Sergio Peredo (Gabri, 61’) y Buta (David Ruiz, 85’) ,
LAS ROZAS CF: Álex Herrero; Sergio Sousa, Ander, Kevin de la Llave; Jorge (Miguel Perales, 86’), David Rodríguez, Kalifa (Borja Pascual, 70’), Marcos Gozalo (Nacho, 65’); Juanito, Álvaro Portero y Rafa Camacho.
ÁRBITRO: Manuel Casanova Ludeiro, orensano del Comité Gallego. Impecable actuación. Amarillas a los locales Adri, Turégano y Barry, y al roceño, Juanito.
GOLES: 1-0, Adri (16’). 1-1, Kevin de la Llave (52’). 2-1, Buta (69’). 3-1, Gabri (90+7).
INCIDENCIAS: Partido de vuelta de la final territorial del playoff de ascenso a Segunda RFEF. Lleno absoluto en La Canaleja, con unos 1.200 espectadores en mañana calurosa, con más de 30 grados de temperatura en el desarrollo de la segunda parte.
Jaime Fresno
