El sanlorentino Carlos Verona escala a la 24ª posición del Tour de Francia en Plateau de Solaison
Carlos Verona superó con nota la durísima 15ª etapa del Tour de Francia, con final en el alto fuera de categoría de Plateau de Solaison, y prosiguió su escalada en la clasificación general, en la que ya es 24º, a 1:15 horas del intratable líder, el esloveno Tadej Pogacar. El sanlorentino se dejó ver al frente del grupo de los favoritos en las primeras rampas del puerto final, trabajando para su jefe de filas, Juan Ayuso, en un momento de carrera en que su compañero Quinn Simmons rodaba por delante escapado. Sin embargo, Verona tuvo que ceder ante el empuje de los hombres del Bora, que tomaron el mando para preparar la etapa para Remco Evenepoel y Florian Lipowitz, y acabó cediendo 10:52 minutos respecto al campeón belga, que ganó la etapa resolviendo al sprint en los últimos metros ante Pogacar y Del Toro.
Las enormes diferencias que abrió la subida final y el desgaste del recorrido, con unos 4.000 metros de desnivel, hicieron que la 29ª plaza en la etapa le sirviera a Verona para seguir subiendo puestos en la General. Ya está a sólo cinco posiciones de su mejor actuación de siempre en el Tour, la 19ª posicición que logró en 2020. Ese lugar lo tiene todavía a 25 minutos, que es la ventaja que le lleva el estadounidense del UAE, Brandon McNulty, pero el top-20 está a sólo 12 minutos, cuando quedan aún tres jornadas muy duras en Los Alpes
La crono tras el descanso
El Tour de Francia afronta este martes la 16ª etapa, una contrarreloj de 26,1 kilómetros entre Évian-Les Bains y Thonon-Les Bains, que llegará tras la segunda jornada de descanso, en la que los equipos estuvieron en el Departamento de la Alta Saboya. En principio, Carlos Verona utilizará la crono para reservar fuerzas y estar así a tope para ayudar a Juan Ayuso en el último bloque montañoso en los Alpes, donde hay previstos dos finales consecutivos en Alpe d’Huez, que incluyen la etapa reina del sábado, con las míticas ascensiones a la Croix de Fer y al Galibier, por su vertiente más dura del Col du Télégraphe, además de la llegada del jueves a Orciéres-Merlette.
