Las Rozas cae ante un gran Adarve y su subcampeonato depende de una carambola a tres bandas que pasa por ganar en Galapagar
Las Rozas perdió 0-2 ante el Unión Adarve y cayó a la cuarta posición, en la penúltima fecha. Toda una Liga peleando codo con codo con el Atlético de Madrid C por el primer puesto para acabar cediendo en los últimos metros del sprint, si no se da la carambola a tres bandas que precisa en la última jornada, donde debe ganar nada menos que en Galapagar, y esperar a que no venza el Torrejón y a que pierda el Trival Valderas, líder de la segunda vuelta con una puntuación casi de récord.
“Veníamos de hacer quizá el mejor partido de la temporada en Villaverde, pero hemos estado espesos, hemos estado mal”, admitió un David Muñoz que no pudo celebrar como debiera la primera clasificación de su carrera como entrenador para un playoff. El top-5 de Las Rozas ya es seguro, pero a nadie escapa que bajar del segundo lugar sabe a poco. Toca rehacerse, más en lo anímico que en lo futbolístico, para jugar unas eliminatorias que serán al filo. Habrá que superar tres para ascender, incluida una hipotética final ante un equipo de la potente Tercera valenciana, a saber: Atlético Saguntino, Villarreal C, Atlético Levante o La Nucía. “No lo hemos hecho por la vía corta, pero lo conseguiremos por la vía larga”, avisaba el entrenador el día en que se escapó definitivamente el título con la derrota ante el Atlético C.
Un error atrás propició el 0-1 de Kosty al que los roceños no supieron responder, estrangulados en su juego por un equipo visitante que desplegó una organización defensiva perfecta hasta la definitiva sentencia de Iván Sánchez
Un Adarve superior
Como tantas veces en la segunda vuelta, Las Rozas no pudo dar continuidad a una victoria, en este caso tan sonada como el 0-5 de Villaverde. El mayor mérito en ello recayó en el Unión Adarve, que se desenvolvió en Navalcarbón con la solidez y claridad de ideas que le eran propias cuando jugaba en Segunda RFEF. A partir del error grueso en la salida de balón que dejó a los pies de Kosty el 0-1, a los 13 minutos, el equipo del Barrio del Pilar se hizo fuerte y le negó a Las Rozas casi todo: los pasillos interiores para conectar con Álvaro Portero, las bandas, la ganancia en balones divididos.
Durante toda la primera parte, Las Rozas sólo se acercó al empate en tres ocasiones, la más clara en un disparo de primeras de Marcos Gozalo que se fue a estrellar en el palo, y otras dos en arrancadas de coraje de Juanito y Kevin de la Llave, el mejor roceño del partido. Pero todo fue en un contexto de control de un Adarve que ni siquiera acusó el contratiempo de la lesión de Aitor Álvarez a los siete minutos. Por él entró Rivas, y nada se resintió: Expósito lideró la zaga, Dani Navarro dio otro curso por el lal primer tramoteral izquierdo, Iván Sánchez dio empaque al medio y, arriba, amenazaron Kosty, Ogando y David Franco, que tuvo el 0-2 llegando al descanso.

David Muñoz reaccionó en la caseta con un triple cambio; sacrificó a Álvaro Portero, desasistido, y a Alberto Moreno y Raúl Veres, para meter a Borja Pascual, Nacho y Rafa Camacho, es decir, todo el juego asociativo y de desborde posible. Durante media hora larga, aun a fogonazos, Las Rozas pareció acercarse a su juego y amagó con el empate, pero ahí apareció Vicent: el portero canterano del Villarreal del Unión Adarve le sacó un golpe franco junto al larguero a Camacho, y detuvo por colocación y reflejos dos trallazos de Jorge y Kevin de la Llave, este último ya descolgado como delantero en un desesperado intento por generar desequilibrios. Arranques individuales contra un entramado a prueba de bombas, el de un Adarve con basculaciones precisas para controlar las percusiones de Nacho en la izquierda, o los ulteriores intentos de Asensio por el otro lado. No había manera.
Las Rozas baja a la cuarta posición y su objetivo de ser segundo pasa por ganar en El Chopo y que pierda el Trival Valderas y no gane el Torrejón
Con el partido entrando en sus minutos finales, Las Rozas perdió gas y el Adarve terminó de ejecutar su plan con la entrada de Trujillo, que le dio mucha amenaza al contragolpe. La sentencia, no obstante, coronó el gran partido de Dani Navarro, que se sacó un centro enroscado absolutamente maravilloso desde la izquierda para que Iván Sánchez cabeceara el 0-2. Lo hizo a la altura del punto de penalti, marcando los tiempos, colocando el balón a un ángulo imposible para Álex Herrero.
En los nueve minutos restantes ya no hubo respuesta. Las Rozas asumió su mal desempeño, y el Adarve lamentó su tardía reacción liguera, aparejada a la llegada de Míchel Carrilero, cuando supo de la victoria del Leganés B en Tres Cantos que le dejó definitivamente sin playoff, tras ser uno de los tres mejores equipos de la segunda vuelta. Un tramo, conviene significarlo, en el que Las Rozas se ha visto muy lastrado, obteniendo 12 puntos menos que en la primera vuelta. Ahora, la reivindicación pasa por Galapagar, la prueba de fuego que precede a un playoff al filo, que obligará a Las Rozas a sacar lo mejor de sí para recorrer toda la “vía larga” que dice David Muñoz.
