El Galapagar es aplastado por la versión más letal de un Alcalá lanzado hacia Segunda RFEF (5-0)
Pese a encajar la segunda derrota consecutiva, el Galapagar aguanta en la tercera posición, antes de recibir en El Chopo al Torrejón de Borja Bardera.
Pese a encajar la segunda derrota consecutiva, el Galapagar aguanta en la tercera posición, antes de recibir en El Chopo al Torrejón de Borja Bardera.
El delantero mallorquín marcó la diferencia en el gran duelo de filiales anotando tres goles frente al equipo al que salvó del descenso el curso pasado con su tanto ‘in extremis’ al Real Madrid C, y horas después de debutar en Primera División con el Rayo Vallecano.
El equipo arlequinado estuvo a punto de dar la vuelta a un 0-2 en 25 minutos pletóricos del segundo tiempo, pero el pichichi de Tercera certificó la victoria rayista en un partido pleno de emoción y dinamismo.
Los amarillos pudieron ganar en la última jugada, cuando el meta Hugo Caballero sacó sobre la raya un remate a bocajarro de Abraham Nóbrega.
Figueroa y Marcos Gil marcaron en los minutos finales de cada parte y dieron a los serranos la pegada de la que adoleció el filial pepinero.
El filial de Nano Rivas tuvo que conformarse con el empate en el Jaime Mata, en un partido de gran intensidad y pocas ocasiones de gol.
El filial de Nano Rivas hizo valer el tempranero tanto de Adrián Corral ante un Carabanchel que firmó las mejores ocasiones tras el descanso, y al que se le anuló un gol legal del alpedreteño Álvaro Marcos.
El ariete repescado en invierno marcó la diferencia en la primera parte con dos tantos y sentenció el triunfo en el minuto 89, después de que la reacción forastera llevase a un incierto 2-2.
Un gol del máximo anotador histórico a pase del canterano empató el partido a siete minutos del final, cuando los tricantinos jugaban con un hombre menos y David Muñoz acariciaba su primera victoria de visitante en El Chopo.
El joven extremo de Alpedrete abrió el marcador y fue una pesadilla para los arlequinados, que tuvieron una gran ocasión para adelantarse en la primera parte en las botas de Javi Redondo.