Las Rozas aguanta el ritmo de cabeza ante un correoso Sanse B (1-0)
Las Rozas volvió a sufrir, pero ganó al Sanse B por la mínima (1-0) para seguir en lo más alto de la tabla, empatado a 40 puntos con el Atlético de Madrid C. Curiosamente, los dos líderes ganaron de penalti, con Rafa Camacho y Jesús Barrios de ejecutores, y con los partidos muy avanzados con el 0-0, en una jornada que sugería menos apuros para ambos. En el caso de Las Rozas, el partido ante el filial de Miguel Zárate fue indigesto, con una primera parte en la que el cuadro de David Muñoz no carburó en ataque, hasta el punto de quedarse inédito en tiros a puerta. Los cambios de la segunda parte y la impericia en el remate del Sanse B, sumada a otra actuación sobresaliente de Álex Herrero, enmendaron la plana. La jugada decisiva, gestada en un gran centro desde la izquierda de Nacho que acabó en el empujón a Alberto Moreno en boca de gol que significó el penalti, acabó por arreglar el entuerto.
Una victoria trabajada
Fue una victoria muy trabajada que anduvo muchos minutos en el alambre. En la primera parte, el Sanse B anestesió a Las Rozas de salida, y pasados unos minutos acumuló dos llegadas de gol, la primera en un servicio de falta de Galicia que no pudo embocar Varo, en posición franca, y la segunda en una combinación a la contra en la que los atacantes de la visita no atinaron a encontrar el último pase, con el área cargada de gente para rematar. El filial de Zárate, con las espaldas cubiertas por cinco defensores, supo desplegarse como un acordeón hacia el ataque a partir de su superioridad en el medio campo, y avisó con cierto peligro gracias a la movilidad de Viti, Galicia y Rami, con Javi Rubio de soporte en la base del juego. Fue precisamente el medio centro quien gestó la ocasión más clara, a los 34 minutos, cuando habilitó a Viti para el mano a mano con Herrero y el balón salió rebotado rumbo al portal roceño. David Gómez sacó el gol prácticamente bajo palos.

Sin el ritmo de otras veces ni continuidad en las circulaciones, Las Rozas se mostró como un equipo incómodo durante una hora larga, sin vías claras de conexión hacia Álvaro Portero, titular por primera vez en su segunda etapa de azulón. Sin el sancionado Calín, y con Mata y David Rodríguez en el banquillo, Escolano no pudo bastarse en la distribución, y el juego de ataque quedó fiado a lo que inventaran en tres cuartos Juanito y los hombres de banda. Por ahí, el Sanse B sujetó bien a Nacho, gracias al trabajo de ida y vuelta de Axel García, quien además dio el primer aviso serio de gol tras el descanso con un cabezazo franco que no encontró puerta por poco. De seguido, Herrero se sacó un paradón ante Rami en situación de mano a mano, y David Muñoz decidió intervenir en el equipo, dando entrada a David Rodríguez y Mata en lugar de Escolano y Álvaro Portero.
Con ellos, Las Rozas recuperó cierta cuota de control, aunque siguió recibiendo sustos: Rami volvió a acariciar el 0-1 con un disparo alto, y Herrero le sacó otra buena mano a Varo, en un tiro de rosca que amenazaba con entrar por su palo largo. No obstante, esta última jugada se produjo en un contexto de crecimiento de Las Rozas, ante un Sanse B con más dificultades para cerrar los espacios. En una de ésas, el balón llegó jugado a la banda izquierda, y Nacho puso el centro que desembocó en el penalti a Alberto Moreno, tan protestado por los visitantes que Alberto Galicia vio la segunda amarilla. Pese a ello, el empujón a Alberto Moreno cuando llegaba al remate con la posición ganada, pareció muy claro. Rafa Camacho lo transformó con seguridad engañando al portero para colocar el 1-0, y en los minutos finales la superioridad numérica ayudó a esquivar cualquier apuro.
Las Rozas sumó los tres puntos que le permiten mantener el ritmo de cabeza, antes de pasar la prueba de fuego de El Soto, donde el domingo a las 11:45 horas le espera el Móstoles URJC de Gonzalo Ónega y del pichichi, Víctor Sánchez, que ya dejó su sello en la ida de Navalcarbón, saldado con un 2-4 que pone muy complicado a los roceños el golaverage particular.
